Ciclorama abrió en 2019 en una nave de Julián Camarillo que antes había sido un taller de rótulos. Empezamos rescatando el catálogo de una marca de cristalería que no llegaba a su campaña de Navidad, y de aquella jornada salió el plató que hay hoy: dos sets independientes, un ciclorama de obra de nueve metros y una mesa de bodegón que no se ha movido de sitio desde entonces.
Producimos imagen de producto y de campaña para marcas de consumo, y lo hacemos de forma continua: un calendario de jornadas cada mes en lugar de una gran sesión al año. Esa manera de trabajar obliga a ser muy ordenado — de cada toma queda su ficha de luz, óptica y color — y a cambio permite lo que más valoran las marcas con las que trabajamos: que la foto número mil se parezca a la primera.
Dos sets independientes, ciclorama de obra de nueve metros y mesa de bodegón fija.
Desde tiendas con doce referencias hasta catálogos de más de mil artículos.
Siete inviernos de campaña de Navidad seguidos, que es la prueba de fuego de un plató.
Cuatro personas fijas. No subcontratamos la jornada: quien planifica la luz es quien la monta.
Dirección de fotografía
Producción
Estilismo y atrezzo
Postproducción y color